CRIANZA CONSCIENTE ¿QUÉ ES UN GRUPO DE MADRES?

Hace tres años fui madre por primera vez. Antes de ello tuve la oportunidad de acercarme a la maternidad a través de mi trabajo, que no busqué sino que apareció, como una llamada. Por aquel entonces, era 2011, yo no tenía muy claro qué era eso de ser bebé o ser madre pero la vida me lo puso delante así que aproveché para aprender. Observar. Formarme en atención temprana, crianza, psicomotricidad, psicoterapia para niños y adolescentes, psicología perinatal, etc.

 

Sobre todo, lo que más me sirvió fue la experiencia de compartir con grupos de madres (y algún padre) y sus bebés. Sentarme frente a ellos, observarles. Las miradas de amor y deleite de las madres a sus hijos yo aún no las comprendía bien. El vínculo, la necesidad imperiosa de estar juntos, de amarse. Fui atesorando cada vivencia en mi corazón. Fue conmovedor y precioso. Un regalo. Tres años después de comenzar mis andaduras como psicóloga perinatal, me quedé embarazada.

Tanto había oído hablar acerca de la tribu que acompaña a las madres en su maternaje, que pensé que esa tribu aparecería en la puerta de mi casa al dar a luz a mi hija. No sucedió.

 

Después me dijeron que la tribu tenía que buscarla yo, que había que tejer red. Así que me puse manos a la obra, tejedora hacendosa, y pasados unos meses de soledad y enfado con una sociedad que mira hacia otro lado, que no tiene en cuenta a las madres, sus necesidades y las de sus bebés, conocí a otras mujeres que como yo, iban con sus hijas al parque cada mañana. Y comencé a sentirme alegre y ligera tras cada encuentro, me renovaba y pasaba el resto del día, hasta la llegada de mi marido, con otro talante.

 

Supe que las madres necesitamos críar juntas y ayudarnos. Cuidarnos y mimarnos. Que una madre no puede estar sola con su bebé 9 horas al día. Y seguí trabajando para la maternidad y la infancia, esta vez ya con la experiencia propia.

En 2011, digamos que me sentía más bien una espectadora, una aprendiz con ojos y oídos bien abiertos y tras el nacimiento de mi hija siento que voy en el barco del comadreo. Que soy una más, que puedo comprender mejor y sentir lo que otra madre siente. Y me alegra el corazón poner al servicio de madres, bebés y familia mi vivencia y experiencia propia, que es la misma que la de todas, en definitiva, con los matices propios de cada historia personal.

 

Por eso los grupos de madres para criar juntas. Por eso los talleres para familias en los que dejar que la infancia se exprese. Por eso las consultas de doula y psicología perinatal, para acompañar la maternidad y promover la salud de las mujeres y madres, de sus familias.

 

Quiero contarte hoy qué hacemos en un grupo de madres. Cuál es su sentido e intención.

 

 

¿QUÉ HACEMOS EN UN GRUPO DE CRIANZA?

 

Básicamente nos encontramos para compartir nuestra maternidad. 

 

Quizá no te resulta fácil encontrar un lugar en el que poder descansar con tu bebé, un espacio seguro para él y amable para ambos. Donde poder reunirte con otras madres y bebés para compartir lo que ahora te interesa.

 

En Tara Blanca, hacemos ese espacio para ti. Ven a disfrutar del placer de maternar y a desahogarte si lo necesitas con otras madres. Generamos entre todas un lugar seguro para poder compartir en él tu sentir. Nuestro refugio: sin juicios, ni comparaciones. Nos mirarmos las unas en las otras y aprendemos y crecemos juntas.

 

En el espacio hay materiales adecuados para que los bebés puedan usar, dependiendo de la edad (hasta los dos años).

Generamos diálogo en torno al maternaje. A través de preguntas profundas que nos ayuden a ir más allá y nos permitan vivir la experiencia a fondo. 

 

Mi deseo con este grupo es cuidar la maternidad y la infancia y hacer de ella una experiencia de madurez y crecimiento. Además de plantearnos cuestiones prácticas sobre cómo alimentar a mi bebé o qué pañales elegir (también importantes) pretendo usar este espacio para las mujeres que deseamos vivir a fondo la experiencia y dejarnos transformar por ella. Juntas nos sentimos más ligeras. Y criar requiere, entre otras cosas, de ligereza y alegría.

 

 

 

Texto Natalia Navarro. Psicóloga perinatal, Psicoterapeuta y Doula. http://laquecuidadelavida.blogspot.com/