COSMÉTICA NATURAL TERAPÉUTICA

Asociación Lalita Devi
Asociación Lalita Devi

LA ESENCIA DE HATHOR

Cosmética terapéutica.-Escuela de Reiki y terapias Transpersonales Sarasvati
Cosmética terapéutica.-Escuela de Reiki y terapias Transpersonales Sarasvati

La Esencia de Hathor surge de una idea, de una ilusión y de una pasión: la belleza y el cuidado de la piel.

 

Desde el interior sucede el cambio a lo exterior, dejando de lado lo banal y lo superficial para comprender que el concepto de belleza, desde el punto de vista holístico, se centra en esa Belleza Interior, ya que las demás bellezas se quedan en la superficie de la piel.

 

El objetivo de esta página es ayudarte y mostrarte de una manera sencilla cómo alcanzar el equilibrio perfecto entre Cuerpo-Mente-Espíritu.

 

Nos adentraremos en el fascinante mundo de la Cosmética Natural y Terapéutica, la Gemoterapia, Fitoterapia, Aromaterapia, Cromoterapia, Chakradiagnosis y Esencias Vibracionales y veremos de qué manera es posible reestructurar aquellos puntos energéticos que, por algún motivo, se encuentran en desarmonía con el cuerpo físico y emocional.

 

 

 

"Cuando desaparece lo falso, aparece lo verdadero con toda su novedad,toda su belleza,porque la sinceridad es belleza, la honestidad es belleza, la autenticidad es belleza"

 

Osho

www.laesenciadehathor.jimdo.com

LA ESENCIA DE HATHOR HISTORIA

Hathor es una de las diosas más famosas del Antiguo Egipto. Era conocida como “La Grande de Muchos Nombres” y sus títulos y atributos son tan numerosos que formaba parte de todos los aspectos de la vida y la muerte de los egipcios de la antigüedad.

Originalmente era una personificación de la Vía Láctea, que se creía que era la leche que fluía de las ubres de una vaca celestial. Conforme pasó el tiempo, absorbió los atributos de muchas otras diosas y también se le asoció más cercanamente con Isis, deidad que, en cierto sentido usurpó su lugar como la diosa más notoria y poderosa, aunque Hathor nunca perdió su popularidad a lo largo de la historia de Egipto.

Había más festivales dedicados a Hathor que a ningún otro dios o diosa del Antiguo Egipto. Y su culto no se confinaba a Egipto y Nubia, sino que también era adorada en la parte occidental semítica de Asia, Etiopía, Somalia, Libia y en especial en la ciudad de Biblos.

Era una diosa celestial, conocida como la “Dama de las Estrellas” o la “Soberana de las Estrellas”, ya que se le vinculaba a la estrella Sirius, también conocida como Alfa Canis Maioris (α CMa), la estrella más brillante de todo el cielo nocturno vista desde la Tierra.

Como “madre de las madres” era la diosa de las mujeres, la fertilidad, los niños y el parto. Su poder abarcaba todo lo que tenía que ver con las mujeres, desde los problemas para concebir o en el parto, hasta la salud, la belleza y las cuestiones del corazón. Sin embargo, no era adorada exclusivamente por las mujeres, y a diferencia de otros dioses y diosas, tenía tanto sacerdotes como sacerdotisas.

También era la diosa de la belleza y patrona del arte cosmético. Su ofrenda votiva tradicional eran dos espejos, por lo que con frecuencia se le representaba en espejos y paletas de cosméticos. Sin embargo, no se consideraba que fuera vana o superficial, sino simplemente segura de su belleza y bondad, por lo que amaba lo bello y lo bueno.

Asimismo, Hathor era conocida como “la amante de la vida” y era considerada la encarnación de la dicha, el amor, el romance, el perfume, la danza, la música y el alcohol. Se le relacionaba en especial con la fragancia del incienso de mirra, que era considerado precioso por representar las cualidades más exquisitas del sexo femenino.

Hathor era asociada con la turquesa, la malaquita, el oro y el cobre, por lo que era la patrona de los mineros y la diosa de la Península del Sinaí, en donde se encuentran ubicadas famosas minas. Los egipcios usaban como cosmético sombras hechas de malaquita molida, que tenía una función protectora atribuida a Hathor contra las enfermedades de ojos.

Quizá esa sea la razón por la que también se le asociaba con el collar de cuentas Menit, un objeto ceremonial que algunos dicen que pudo haber servido también como un instrumento de percusión.

Muchos de los sacerdotes y las sacerdotisas de Hathor eran artesan@s, músicos y bailarin@s que contribuían a la calidad de vida de los egipcios y la adoraban expresando su naturaleza artística.

Ocasionalmente tomaba la forma de las “siete Hathors”, asociadas con la suerte y la adivinación. Se creía que las “siete Hathors” conocían la duración de la vida de todos los niños desde su nacimiento y cuestionaban a las almas de los muertos en su viaje al más allá.

Como la “amante del cielo” era asociada con Nut y Mut. Y como la “madre celestial” amamantaba al faraón disfrazada de vaca o como hoja del árbol de sicomoro, por la sustancia lechosa que exuda.

Es por ello que la manifestación más famosa de Hathor es como vaca, e incluso cuando aparece como mujer, tiene o las orejas de la vaca o un par de elegantes cuernos. Cuando se le muestra completamente como vaca, siempre tiene los ojos maquillados. Con frecuencia se le representaba en rojo, aunque su color sagrado es el turquesa.

Hathor era la encarnación de la danza, el amor y la sexualidad.

Asociación Lalita Devi
Asociación Lalita Devi

Escribir comentario

Comentarios: 0